Cartas en la reclamación de deudas

En el articulo de hoy lo que nos gustaría es hablar acerca de la importancias de las cartas en la reclamación de deudas. Hemos creído conveniente escribir una artículo sobre este tema ya que hay clientes que piensan que las cartas en la reclamación de impagados no tiene un papel importante cuando si lo tiene.

De hecho, no hay más que ver la forma de actuar que tienen todas las empresas de recobro cuando reciben un nuevo expediente de cobro. Lo primero que siempre hacen es enviar una carta al deudor en donde se le explica que la empresa de recobro le va a reclamar la deuda originada con su acreedor así como la voluntad de intentar alcanzar un acuerdo por la vía amistosa.

Cartas para reclamar deudas

Porque eso hay que tenerlo en cuenta, cuando a un deudor se le envía una carta el objetivo no es otro que aparte de informarle de que hay una empresa de recobro gestionando el impago es intentar buscar un acuerdo por la vía amistosa. En la carta que se le envía la deudor lo que se suele hacer es facilitarle los datos de contacto de la empresa de cobros, se le explica que deuda estamos gestionando (puede pasar que el deudor tenga deudas con otras empresas de ahí que haya que ser concretos en la reclamación del impago) y las consecuencias que tiene el no contestar a esa cata.

Es importante este último punto porque claro, ninguna empresa de cobros se limita al envió de cartas para reclamar deudas, es decir, esto solo es el primer punto de todos los que se realizan. Si el deudor no quiere por ejemplo recibir llamados o visitas por parte del gestor de cobros lo ideal siempre es que conteste a esa carta ya que si no la empresa de cobros se ve obligada de ponerse en contacto con el deudor a través de alguna otra fórmula que además hay que decir suele molestar más al deudor.

Nosotros en el cobro de impagados como siempre intentamos resolver el tema por la vía amistosa preferimos siempre que sea el deudor quien se ponga en comunicación con nosotros tras el envío de la carta, con eso es suficiente para poder gestionar el impago e intentar alcanzar algún acuerdo de pago. No solo eso, preferimos esto ya que de esa manera e deudor está demostrando que tiene VOLUNTAD de pago, algo que no siempre pasa.

Si por ejemplo enviamos una carta y el deudor ni tan siquiera se molesta en contestar lo primero que el profesional del cobro va a pensar es que el deudor no tiene ninguna voluntad de pagar la deuda. En consecuencia al gestor de cobros no le quedara otra que visitar (cuando el deudor no quiere pagar no se envían mas cartas, ni tampoco se hacen llamadas telefónicas, sobre todo se hacen visitas presenciales con posibilidad de coche rotulado)

No hay otra, si la posibilidad de la vía amistosa la rechaza el propio deudor al final no queda otra que reclamar la deuda extrajudicialmente a través de los medios de los que dispone la empresa de recobro especializada en el recobro de deudas.

Cobro Morosos y Cobro Impagados

Deja un comentario