Deudas en el alquiler

Un porcentaje alto de todos los impagos producidos en España se deben al impago por el alquiler de un local comercial, una vivienda, es decir, por impago de alquileres…En Grupo Recobro nos gustaría explicar cómo este tipo de cobros no pueden verse como un cobro habitual pues por desgracia las estadísticas demuestran como alrededor del 40% de los impagos en vivienda se deben a la imposibilidad por parte de sus inquilinos de poder abonar sus deudas.

¿Que significa esto? Lo que significa es que no estamos hablando del típico moroso profesional que es lo que nos gusta gestionar como empresa de recobro dedicada tanto al recobro extrajudicial como el recobro judicial, estamos hablando de deudores en muchos casos fortuitos.

No obstarte dentro de este porcentaje de “deudores fortuitos” los hay que aun no siendo morosos profesionales desde un principio no tenían ninguna intención de pagar. Dicho de otra manera, hay deudores en la alquiler que antes incluso de contratar el alquiler saben que no van a poder pagar el mismo.

Este tipo de deudores no pueden ser considerados como morosos profesionales pues no tienen ninguna intención de lucrarse tras el impago, es más, seguramente no puedan pagar el alquiler realmente al estar en una situación precaria, ahora bien, esto no nos sirve como excusa para dejar a deber a nuestro cliente.

El acreedor también es persona y no tiene porque ser una persona adinerada con capacidad suficiente como para soportar los impagos de ahí que este tipo de situaciones también pueden provocar en el acreedor una situación financiera limite.

Lo decimos porque parece que actualmente todo el mundo se pone de parte de los deudores en el impago de alquileres cuando hay gran cantidad de caseros a los que por culpa de no recibir el alquiler les han ejecutado sus casa las entidades financieras…

Esto nadie lo dice ni nadie parece proteger a estas personas pero es la realidad.

Es por esto que cuando un acreedor quiere contratar el cobro de impagados contra un deudor por alquiler es habitual que tanto nuestro contrato como nuestra forma de trabajar cambien en algunos aspectos.

Lo primero en ese sentido es ver con qué tipo de deudor estamos tratando. Me explico, hay que saber diferenciarlo para saber cómo tratar con el posteriormente.

Si es un deudor que tiene capacidad económica pero no paga(porque no quiere) estaremos ante un moroso profesional, si estamos ante un deudor que ha estado pagando sin problemas durante bastante tiempo y de repente no puede pagar porque se ha quedado sin trabajo estaremos ante un deudor fortuito, y si estamos ante un deudor que aun careciendo de ingresos reales ha dejado a pagar a las primeras de cambio estaremos ante un deudor que aunque no puede pagar nunca tuvo intención de hacerlo.

En estos dos casos (moroso profesional y deudor intencional) aplicamos el mismo método, recobro extrajudicial con recobro presencial. Solo en el deudor fortuito intentamos una negociación amistosa entendiendo la situación del deudor como algo imprevisible y que en consecuencia no puede ser llevado extrajudicialmente.

Cobro morosos y Cobro Impagados

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