Deudores insolventes, ¿Que tenemos que hacer?

A través del departamento de cobros de nuestra empresa recibimos operaciones que entra en estudio de todo tipo. Hay operaciones buenas para cobrarlas pues se puede cobrar (aquí solemos recomendar el cobro judicial de la deuda) hay operaciones algo más complicadas y por último están la operaciones en las que el deudor es un moroso profesional, o mejor dicho, un deudor insolvente.

No se puede decir que el deudor insolvente sea lo mismo que un moroso profesional pues el deudor que no tiene solvencia puede haber originado el impago de manera fortuita mientras que el moroso profesional se dedica profesionalmente a ello.

Ahora, lo que no cambia en ninguno de los dos casos es la dificultad existente en el cobro de la deuda siendo incluso más fácil el cobro en los casos de un deudor profesional.

¿Por qué es tan difícil cobrar una deuda a un deudor insolvente?

Pues por lo que seguramente todos sabemos, un deudor insolvente es una persona /empresa que no puede pagar la deuda de manera real en el corto plazo, es decir no importa como intentes cobrar la deuda (ya sea por el recobro extrajudicial, por el recobro judicial o incluso por la vía amistosa) las posibilidades de cobro son mínimas.

La única posibilidad que tenemos aquí es la de intentar negociar con el deudor un acuerdo de pago y esperar a que este se recupere para empezar a cobrar la deuda.

Sería recomendable que todo este proceso lo realizara una empresa profesional dedicada al cobro de deudas por una sencilla razón, conviene saber diferenciar a una deudor insolvente fortuito con aquel moroso profesional que se dedica a no pagar sus deudas pero a diferencia del otro si puede afrontar las mismas.

Y es que la diferencia principal entre el este primer deudor y el moroso profesional está en el hecho de que aunque se les supone situaciones financieras similares, puedes pasar que incluso los dos no tengan nada a su nombre, ni cuentas ni nada…el profesional si podría pagar las deudas si quisiera.

Por experiencia en muchas de las ocasiones el acreedor no sabe diferenciar cuando se trata de un caso u  otro, y es normal porque a nosotros y a cualquier otra empresa también le cuesta sino la hace las oportunas investigaciones.

Así pues, una vez la empresa de recobro determina qué tipo de deudor es suele actuar de una manera u otra dejando el recobro judicial a un lado y centrándose en el vía extrajudicial y amistosa.

Cobro Morosos y Cobro Impagados

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