Recobro judicial como mejor opción

Cuando un empresario quiere cobrar una deuda suele plantearse muchas medidas para conseguir sus objetivos. Entre algunas de estas podemos hablar del recobro extrajudicial (recobro de deudas fuera del juzgado) y el recobro judicial (a través del juzgado).

A continuación lo que nos gustaría explicar es porque desde Recobro creemos que cada vez más el recobro judicial tiene más sentido que el extrajudicial.

❶ Los plazos en el recobro judicial se han reducido considerablemente. Mientras que antes se solía tardar meses en resolver incluso los casos más sencillos ahora en cambio se puede realizar toda la gestión en 1/3 parte del tiempo que nos llevaba antes.

Esta se podría decir que es una las de mayores diferencias con respecto a cómo se hacía antes.

La razón por la cual se ha conseguido esto es debido tanto al aumento de las nuevas tecnologías en los juzgados como la reducción de la carga de trabajo que estos tienen actualmente.

Las tasas judiciales en ese sentido si que han provocado la disminución del trabajo por parte de estas entidades.

Una cosa por la otra, ahora al acreedor le cuesta más reclamar una deuda (tampoco las cantidades son grandes) pero a cambio recibe mejor servicio y sobretodo más rápido.

❷ Voluntad de pago: Mediante el sistema judicial el cobro de la deuda no depende de la voluntad de pago que tenga el deudor como si pasa en recobro extrajudicial.

Esta es otra de las ventajas de las que podemos hablar durante horas pero a modo de resumen diremos que siempre es mejor ver si se puede embargar algo por la vía judicial pues en muchas ocasiones la respuesta es sí.

La gente comete el error de pensar que la extrajudicial suele ser más rápida que la judicial, cuando en la actualidad la experiencia nos dice que es al revés.

Si es cierto que antes esto no era así pues la reclamación de deudas a través del juzgado duraba demasiado tiempo, ahora en cambio estamos hablando de algo completamente distinto.

❸ Evitamos conflictos. En algunas ocasiones en el extrajudicial se ocasionan conflictos con el deudor pues este sabe o le interesa provocarlos (aunque sean falsos) para intentar lograr que no se le persiga. En líneas generales esto no le suele salir bien al deudor pero conviene intentar evitarlos.

Aunque estas serian en nuestra opinión las tres razones principales para elegir mejor la opción judicial antes que la extrajudicial también hay muchas otras.

Por ejemplo, en el recobro extrajudicial no se admite cualquier tipo de deuda para gestionar, y de hecho, si vemos que la probabilidad de cobro es mínima ni siquiera empezamos la tramitación.

Cobro Morosos y Cobro Impagados