Reducción del volumen de impagados

Para los que nos seguís de manera habitual sabéis que desde hace tiempo venimos diciendo (guiándonos por las estadísticas de los medios de comunicación) y por lo que estamos viendo con nuestros propios ojos como el volumen de impagados ha ido disminuyendo a lo largo de los últimos años.

No obstante, y como hemos dejado claro siempre en nuestros artículos esto no quiere decir que ahora se pague más sino que al haber menos empresas en nuestro país hay menos capacidad de dejar a deber.

En España la mayoría de impagos vienen por la relación entre empresas (algo normal teniendo en cuenta que los plazos de pago se suelen dar entre empresas, es poco habitual otorgar plazo a particulares en el pago de mercancías, servicios…), así pues es normal que con la reducción del número de empresas en nuestro país haya menos intercambios comerciales y por tanto menos impagos.

También hay que decir que en España existe la creencia de que somos malos pagadores , aunque no es del todo cierta esta afirmación.

Tasa de impagados y tasa de morosidad

La tasa de impago en España al igual que en la mayoría de los países es muy baja, ahora bien, si es verdad que si comparamos la tasa de impago de España en comparación con otros países de la Unión Europea aquí si que vemos diferencias.

Mientras que la tasa actual de impagos en España puede estar en torno al 3% (esto lo que significa es que un 3% de las ventas de las empresas acaban en impago) en el resto de países la cifra es menor.

Aclarar eso si que este porcentaje es la media, es decir, hay sectores de la economía cuya tasa de impago es bastante superior a ese 3% (en la hostelería por ejemplo hay mucha tasa de morosidad) y en otros sectores en cambio pasa justo al revés, que la tasa de morosidad es incluso menor.

No obstante, lo que se dice de los empresarios españoles no solo es por el tema del impago sino también por todo lo de alrededor.

Es decir, hay deudas que son pagadas pero no en plazo y forma. Aquí por ejemplo sí que vemos una falta de formalidad por parte de muchas empresas españolas las cuales no cumplen con sus compromisos de pago en el tiempo acordado.

No es que no paguen la deuda (pues casi siempre acaban pagándola) sino que más bien la pagan fuera de plazo.

Por ejemplo:

Paco es un hostelero de Madrid, ha comprado mercancías por valor de 2000€ y el plazo de pago que le ha dado su proveedor es de 30 días.

 Llegado el vencimiento de la factura Paco no paga la deuda aunque el proveedor se la reclame, por suerte al final paga la misma tras pasar 60 días.

Aquí como podéis ver, no ha habido un impago pero si un retraso.

Que decir tiene que los retrasos en los pagos suponen un coste para la empresa proveedora (acreedor), si esto es algo que no lo sabías ya lo sabes.

Conclusión: Aunque si se ha reducido la tasa de impagos por la menor cantidad de empresas activas en nuestro país, la tasa de morosidad sigue más o menos como siempre(baja) al igual que los morosos profesionales los cuales estos sí que no desaparecen haya o no crisis.

Cobro morosos y Cobro Impagados

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