Retrasos en los pagos e influencia en las empresas acreedoras

Desde Grupo Recobro casi siempre nos centramos en el cobro de impagados una vez estos ya se han producido, sin embargo ¿Sabes que el retraso en los pagos también tiene coste para la empresa que los sufre? Es cierto que no estamos hablando de un impago pues al final se cobra la deuda, pero igualmente esto tiene coste.

De eso te vamos a hablar hoy desde nuestra empresa de recobro especializada en resolver situaciones como estas, de como un simple retraso puede perjudicar gravemente a la empresa.

¿Son los retrasos de pago habituales en España?

Si, sin duda alguna. Así como la tasa de impagos en España es baja en la mayor parte de los sectores empresariales cuando hablamos de retrasos en el pago vemos como España está a la cabeza de los países de la Unión Europea. En ese sentido España es uno de los países en donde sus empresarios más acostumbran a retrasar pagos lo máximo posible con el objetivo de financiar su empresa a costa de sus proveedores.

Lo curioso de todo esto es ver como en las propias escuelas y universidades hablan de esto como una buena medida que tiene que intentar la empresa para con ello financiarse. Se explica cómo negociar para conseguir un mayor plazo…todo esto relativamente es razonable pues si se negocia y la empresa acreedora lo acepta es lo que hay, lo que ya no esta tan bien es cuando se ha firmado un plazo de pago determinado y posteriormente la empresa deudora no lo cumple alargando al máximo el proceso.

Ejemplo:

Vicente a través de su empresa ha acordado un plazo de pago de 6 días para pagarle a la empresa de Claudia (su proveedora) Esta acepta las condiciones para lo cual espera cobrar en 60 días tras la entrega de la mercancía. Sin embargo, pasan los 6 días y Vicente todavía no ha pagado la compra realizada, pasan semanas y lo mismo hasta que al final después de casi 100 días paga la factura fuera de plazo.

¿Claudia ha sufrido algún coste por el retraso?

Si, para empezar porque cada día de retraso la empresa no ha dispuesto de la liquidez que tenía que haber cobrado y segundo porque es posible Claudia haya tenido que financiarse con alguna entidad bancaria para con ello seguir funcionando en su empresa.

De hecho este tipo de situaciones es bastante habitual y aquí Claudia reamente no tenia porque haber solicitado ninguna financiación con el coste que ello supone si Vicente no hubiera pagado en tiempo y forma.

¿Entiendes ahora porque los retrasos de pago pueden influir en la empresa acreedora incluso aun solo retrasando en 30 días?

Y eso con suerte porque desde Grupo Recobro hemos visto empresas que al sufrir retrasos de varios meses han tenido que cerrar o despedir a gente por falta de liquidez. Esto lo hemos visto en empresas cuya liquidez en caso de no cobrar esa deuda en el plazo establecido era nula no pudiendo hacer frente a los gastos corrientes y mensuales de la empresa (salarios, luz, agua, maquinaria…)

¿Que recomendamos desde Grupo Recobro?

Pues si no puedes tener alguna empresa de recobro detrás encargándose de evitar este tipo de situaciones de retrasos en el pago como podemos ser nosotros sería aconsejable dedicar más tiempo antes de realizar la venta al cliente.

Cobro morosos y Cobro Impagados

Deja un comentario