Venta de deuda, solo con aval

En la compraventa de deuda siempre decimos en Grupo Recobro que solo aceptamos aquella deuda que se encuentre con aval. No obstante estos son solo los primeros requisitos pues es evidente que la compraventa de deuda tiene más requisitos que solo el aportar un aval.

No creo que esto sorprenda a nadie pues es evidente que las empresas cuando explican de manera resumida algunos de sus requisitos se quedan únicamente con los más importantes.

En la compraventa de deuda pasa lo mismo, su requisito principal y realmente único es que el acreedor tenga una deuda la cual se encuentre avalada con algún bien, ahora bien, que haya o no interés por nuestra parte dependerá básicamente del valor del aval aportado en relación al importe de la deuda que el acreedor desea vender.

Porque lo que está claro es que si el importe de la deuda tiene un valor similar al valor del aval que está garantizando es seguro que no nos interesara comprar la deuda.

Es más, aunque nos anunciamos como compraventa de deuda nosotros realmente no compramos la deuda pues entonces es evidente que solo habría una manera de cobrar la deuda que sería ejecutando.

Es por ello que antes de perder tiempo intentando comprar la deuda queremos saber la predisposición del cliente a refinanciar su deuda.

Porque eso es lo que buscamos en la compraventa de deuda, que tanto acreedor como deudor salgan satisfechos con la operación realizada.

Por un lado el acreedor porque cancela su deuda en menos de 48 horas y por otro lado el deudor porque saber no le ejecutaran el aval aportado en su día.

Esa es la idea principal que buscamos en Grupo Recobro, gestión que además realizamos con nuestro departamento financiero que es quien se encarga de dar solución a estos problemas.

¿Recibimos muchas operaciones de compraventa de deuda?

Si, el problema es que las que recibimos son las consideradas como malas operaciones.

Casi nunca nos presenta un acreedor la venta de una deuda que nos pueda interesar, es decir, una deuda donde el valor del bien sea superior a la deuda que le reclama el acreedor.

Porque cuando esto pasa que casualidad que el acreedor no intenta vender su deuda sino que más bien es él quien intenta ejecutar para con ello cobrarse el aval.

A nosotros en la práctica solo nos presentan aquellas operaciones que el acreedor sabe o bien vende o bien no la merece la pena ejecutar.

Estamos hablando de avales que valen los mismo que la deuda, avales que ya están hipotecados previamente siendo la deuda del acreedor una segunda o tercera carga….

Y nosotros lo tenemos claro, quien pone el dinero que es quien compra la deuda es quien decide o no si le interesa firmar dicha compraventa, y lo que es seguro es que si no hay beneficio nosotros no entramos.

Conclusión, si te interesa plantear la compraventa de una deuda pero el valor de tu deuda es más o menos el mismo que el valor del inmueble la única opción seria de la hacer una quita importante sobre tu deuda.

Cobro morosos y Cobro Impagados

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