Una venta activo por pasivo es una venta en la cual se vende la empresa sin que el comprador pague nada, es decir, el comprador asume las deudas de la empresa a cambio de su activo. Se suele hacer poniendo como 1 euro la venta de la empresa.

Aunque es un método bastante habitual hoy día entre las empresas (compraventa) tenemos que hacer las cosas correctamente si queremos hacer una buena venta activo por pasivo.

Lo primero que tenemos que tener claro es que si lo que queremos es vender la empresa para evitar responsabilidades por la deuda contraída (responsabilidad patrimonial de los socios) esta venta NO nos servirá absolutamente para nada pues la responsabilidad de los administradores es por los últimos 2 años en los cuales  ha gestionado la empresa.

Para hacer esto los asesores suelen buscar alternativas mucho más legales y eficaces.

Tampoco servirá la venta activo por pasivo si su objetivo es la liquidación. No tiene sentido vender la empresa a alguien para que sea él quien la liquide. En caso de que este buscando liquidar la empresa lo mejor es que sea usted quien lo haga pues de esta manera controla el proceso.

Entonces ¿Cuando es útil este tipo de venta?

❶ Hay empresas que aunque tengan mercado, están mal gestionadas, dejarlas gestionar por profesionales puede suponer una gran diferencia.

❷ También suele ser interesante su venta por este método si los compradores están en un sector similar al de la empresa vendedora. (Se pueden crear sinergias entre las empresas)

❸ Inversor para invertir la empresa. Posiblemente la vía más difícil de todas las expuestas. Para conseguir esto, o bien nuestra empresa debe tener una fuerte marca o bien se encuentra por su localización en una zona inmejorable. 

❹ Compradores que sepan sacar partido a los activos de la empresa y reducir sus pasivos.

Ejemplo Empresa:

Activos: 1000 000

Pasivos: 1000 000

Pongamos que el valor del activo=pasivo.

Un profesional lo que buscara será reducir el pasivo en la empresa negociando directamente con los proveedores (consiguiendo quitas) al tiempo que para pagar esas mismas deudas que tiene explota los activos de la empresa. Hay que partir que normalmente gran parte del activo en la empresa procede del saldo de clientes, es decir, lo que no hemos cobrado de nuestros clientes. Nuestra empresa precisamente basa su eficacia en esto cuando intervenimos en una compra de este tipo, sacamos partido de sus activos (especialmente los derechos de cobro).

Además al ser una empresa de recobro, las cantidades que recuperamos son muchas veces las que se creían como incobrables.

Ahora bien, aunque ese es el objetivo por parte de los profesionales, es decir, lo que se pretende hacer para sacar rentabilidad a la operación, puede pasar que los activos no se consigan explotar, que los derechos de cobro no se consigan cobrar, con lo que estaremos en la misma situación que al principio, es por esto que garantizar que una venta activo por pasivo soluciona los problemas del vendedor no tiene sentido.